{"id":1345,"date":"2019-09-11T03:07:59","date_gmt":"2019-09-11T03:07:59","guid":{"rendered":"http:\/\/contintaroja.cl\/?p=1345"},"modified":"2019-09-11T03:15:32","modified_gmt":"2019-09-11T03:15:32","slug":"el-texto-cientifico","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/contintaroja.cl\/?p=1345","title":{"rendered":"EL TEXTO CIENT\u00cdFICO"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>EL TRABAJO&nbsp; CIENT\u00cdFICO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>USO\nDE T\u00cdTULOS Y SUBT\u00cdTULOS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Iv\u00e1n Pizarro<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los t\u00edtulos de un informe cient\u00edfico,al igual que los de un texto literario, son los anfitriones del lector, pausas para descansar, y la primera impresi\u00f3n que se lleva el lector sobre el escrito;pero, sobre todo, son los organizadores primarios de la informaci\u00f3n en tanto recursos centrales para la comprensi\u00f3n del texto.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>Cuando leemos un texto donde los t\u00edtulos est\u00e1n adecuadamente colocados, su comprensi\u00f3n se nos hace m\u00e1s f\u00e1cil porque la informaci\u00f3n est\u00e1 m\u00e1s organizada. Los t\u00edtulos son recursos que permiten organizar la informaci\u00f3n tanto al lector como al autor del texto, siempre y cuando, desde ya, unos y otros reconozcan su importancia para tal fin.<\/p>\n\n\n\n<p>A\nlos t\u00edtulos los denominamos organizadores primarios no s\u00f3lo porque son los\nprimeros elementos a los que recurre el lector para comprender lo que lee, sino\ntambi\u00e9n porque son los que organizan la informaci\u00f3n en sus partes m\u00e1s gen\u00e9ricas\no principales. Los organizadores secundarios, en cambio, son los t\u00e9rminos\nsincategorem\u00e1ticos o relacionales incluidos en los p\u00e1rrafos: t\u00e9rminos\nsincategorem\u00e1ticos son aquellos que relacionan ideas, frases, etc., como por\nejemplo &#8216;por lo tanto&#8217;, &#8216;porque&#8217;, las conjunciones ilativas, las preposiciones,\netc.<\/p>\n\n\n\n<p>De\nlo dicho se desprende que cuando un texto tiene cierta extensi\u00f3n (por ejemplo\nun libro, un cap\u00edtulo de un libro, o un art\u00edculo), resulta fundamental\nfragmentarlo. La titulaci\u00f3n es el proceso de fragmentaci\u00f3n consistente en\ndividirlo en partes jer\u00e1rquicas, o simplemente diferentes, mediante el empleo\nde t\u00edtulos expl\u00edcitos o impl\u00edcitos, con el fin de facilitar al lector la\norganizaci\u00f3n y la comprensi\u00f3n de la informaci\u00f3n recibida.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>1. La importancia de los t\u00edtulos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>a) Los t\u00edtulos ayudan a ubicar al lector en cada parte\ndel texto.-<\/strong> Un t\u00edtulo es un anfitri\u00f3n que invita al lector a entrar en \u00e9l y\nrecorrer sus diversas partes. En este sentido, la titulaci\u00f3n de un art\u00edculo es\nun proceso similar a la se\u00f1alizaci\u00f3n vertical de una ruta o de un shopping:\ncada t\u00edtulo es un cartel indicador que muestra al lector d\u00f3nde est\u00e1 ubicado en\nel texto, del mismo modo que muestra al conductor su ubicaci\u00f3n en la ruta o al\nvisitante su lugar en el centro comercial. T\u00edtulos como\n\u00abIntroducci\u00f3n\u00bb pueden ser equivalentes a \u00abEntrada\u00bb,\nmientras que el \u00abResumen\u00bb puede ser la \u00abSalida\u00bb&nbsp; en el plano de la ruta .<\/p>\n\n\n\n<p><strong>b) Los t\u00edtulos son medios para la comprensi\u00f3n del\ntexto que subsumen<\/strong>.- T\u00f3mese el lector la molestia de leer el siguiente p\u00e1rrafo:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abEn realidad el procedimiento es bastante simple. Primero usted\ndispone las cosas en grupos diferentes. Naturalmente, una pila puede ser\nsuficiente, dependiendo de cuanto haya que hacer. Si usted tiene que ir a\nalguna parte debido a la falta de medios, \u00e9ste ser\u00eda el siguiente paso, y en\ncaso contrario todo est\u00e1 bien dispuesto. Es importante no enredar las cosas. Es\ndecir, es mejor hacer pocas cosas a la vez, que demasiadas. De momento esto\npuede no parecer importante, pero las cosas pueden complicarse f\u00e1cilmente. Un\nerror tambi\u00e9n puede costar caro. Al principio todo el procedimiento parece\ncomplicado. Pronto, sin embargo, llegar\u00e1 a ser simplemente otra faceta de la\nvida. Es dif\u00edcil prever un fin o necesidad de esta tarea en el futuro\ninmediato, pero nunca se sabe. Cuando el procedimiento se ha completado se\ndispone de nuevo el material en grupos diferentes. Luego pueden colocarse en\nsus lugares adecuados. Eventualmente pueden usarse de nuevo y todo el ciclo\ncompleto se repite.\u00bb<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Probablemente\nhaya entendido poco o nada, por no saber de qu\u00e9 se est\u00e1 hablando, lo que adem\u00e1s\ninfluye en la calidad del recuerdo del texto y de su posterior evocaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Proponemos\nahora al lector que vuelva a leer el p\u00e1rrafo, pero ahora con el t\u00edtulo \u00abEl\nlavado de la ropa\u00bb, y podr\u00e1 comprobar c\u00f3mo habr\u00e1 aumentado la comprensi\u00f3n\ndel material y, desde ya, su fijaci\u00f3n mn\u00e9mica.<\/p>\n\n\n\n<p>El\nejemplo forma parte de un experimento llevado a cabo por Bransford y Johnson\n(1973) destinado a evaluar la importancia del car\u00e1cter constructivo y\ncontextual de la comprensi\u00f3n . Para la psicolog\u00eda cognitiva, en efecto, los t\u00edtulos\ntienen el valor de un <strong>&#8216;\u00edndice contextual\nling\u00fc\u00edstico&#8217;<\/strong> que permite reducir la ambig\u00fcedad de un texto, facilitando\nenormemente su comprensi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En\notro ejemplo, alguna vez nos habr\u00e1 ocurrido de encender la radio, y no pudimos\ndilucidar de qu\u00e9 estaba hablando la persona, y reci\u00e9n podemos comprenderlo\ncuando el locutor tiene la delicadeza de decirnos que \u00abacaba de hablar\nFulano sobre tal tema\u00bb, es decir, cuando nos suministr\u00f3 un t\u00edtulo.<\/p>\n\n\n\n<p>Normalmente,\ncuando hablamos con otra persona suprimimos mucha informaci\u00f3n t\u00e1cita, por una\ncuesti\u00f3n de econom\u00eda, porque sabemos que esa informaci\u00f3n llegar\u00e1 a nuestro\ninterlocutor por el contexto, que funciona como t\u00edtulo. Por ejemplo, si estamos\ncon el mec\u00e1nico viendo el motor del auto, no decimos \u00absale humo del motor\u00bb,\nsino simplemente \u00absale humo\u00bb, expresi\u00f3n \u00e9sta \u00faltima que, fuera de\ntodo contexto, carece de una significaci\u00f3n precisa.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>c) Los t\u00edtulos responden a expectativas del lector<\/strong>.- Los lectores\ntienen una expectativa acerca de que habr\u00e1n de encontrar t\u00edtulos que los guiar\u00e1n,\ncomo por ejemplo &#8216;Introducci\u00f3n&#8217;, &#8216;Desarrollo&#8217; o &#8216;Conclusi\u00f3n&#8217;. Estas estructuras\nque gu\u00edan la producci\u00f3n y comprensi\u00f3n de discursos son llamadas por los\npsic\u00f3logos cognitivos esquemas de dominios y, cuando un texto no satisface\nestas expectativas alej\u00e1ndose de los esquemas convencionales, la comprensi\u00f3n\npuede resultar m\u00e1s ardua.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>2. Los niveles de titulaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los\nt\u00edtulos est\u00e1n habitualmente ordenados por niveles para indicar al lector cuales\nson las ideas principales y las secundarias, aunque la correlatividad de los\nt\u00edtulos suele indicar tambi\u00e9n una secuencia narrativa. Estos niveles son:<\/p>\n\n\n\n<p>1-\nT\u00edtulo del libro<\/p>\n\n\n\n<p>2-\nSubt\u00edtulo del libro<\/p>\n\n\n\n<p>3-\nT\u00edtulo del cap\u00edtulo o art\u00edculo<\/p>\n\n\n\n<p>4-\nSubt\u00edtulo\/s del cap\u00edtulo o art\u00edculo<\/p>\n\n\n\n<p>5-\nAsterisco o equivalentes<\/p>\n\n\n\n<p>6-\nComienzos de p\u00e1rrafos<\/p>\n\n\n\n<p>Los\ncuatro primeros niveles son t\u00edtulos expl\u00edcitos, y los dos \u00faltimos corresponden\na t\u00edtulos impl\u00edcitos.<\/p>\n\n\n\n<p>El\nnivel 4 admite diferentes subniveles: por ejemplo, pueden establecerse\nsubt\u00edtulos dentro de un subt\u00edtulo m\u00e1s general. En el primer subt\u00edtulo de la\npresente nota, por caso, hemos incluido tres subt\u00edtulos indicados con las\nletras a, b y c.<\/p>\n\n\n\n<p>A\npartir del nivel 5 ya no hay t\u00edtulos establecidos en forma expl\u00edcita, sino\nequivalentes de t\u00edtulos, y pueden existir o no. Por ejemplo, un asterisco o un\ninterlineado m\u00e1s destacado que separa p\u00e1rrafos es interpretado por el lector\ncomo un l\u00edmite entre dos fragmentos de texto que hablan de cosas diferentes\ndentro del mismo tema.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando\nno hay subt\u00edtulos, o cuando el lector intenta comprender un texto subsumido en un\nsubt\u00edtulo, suele utilizar las primeras palabras de cada p\u00e1rrafo para ordenar su\nlectura. El autor debe aprovechar esta tendencia del lector y utilizar los\ncomienzos de p\u00e1rrafos como t\u00edtulos de \u00faltimo nivel. Comienzos de p\u00e1rrafo \u00fatiles\nson por ejemplo \u00abEn resumen&#8230;\u00bb, \u00abHaremos aqu\u00ed una breve pausa\npara aclarar&#8230;\u00bb, \u00abVeamos algunos ejemplos de&#8230;\u00bb,\n\u00abRetomando lo que dec\u00edamos&#8230;\u00bb, etc.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3. C\u00f3mo titular correctamente<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Exponemos\na continuaci\u00f3n algunas indicaciones \u00fatiles para redactar y ubicar los t\u00edtulos\nde manera que puedan cumplir mejor su funci\u00f3n de organizar y ayudar a la\ncomprensi\u00f3n del texto.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>a) La cantidad de t\u00edtulos no debe ser ni muy breve\nni muy extensa<\/strong>.- Los lectores suelen perderse en un art\u00edculo tanto cuando carece de\nt\u00edtulos, como cuando tiene demasiados. Aunque el logro del equilibrio justo\ndepende de la habilidad del autor, una proporci\u00f3n m\u00e1s o menos razonable podr\u00eda\nser un subt\u00edtulo cada dos carillas, si se trata de un paper de extensi\u00f3n com\u00fan\n(unas 20 carillas).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>b) Los t\u00edtulos no deben ser, en lo posible,\nexpresiones metaf\u00f3ricas<\/strong>.- Algunos t\u00edtulos de art\u00edculos de divulgaci\u00f3n\ncient\u00edfica suelen impactar apelando a las emociones o a la sensibilidad del\nlector, como \u00abUn banquete delicioso\u00bb para un art\u00edculo que habla de\nbulimia, o \u00abLa naturaleza juega al bingo\u00bb para otro que versa sobre\nla teor\u00eda de la probabilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Informes\ncient\u00edficos con t\u00edtulos literarios hacen que el lector no pueda darse una idea\nr\u00e1pida del contenido del art\u00edculo y as\u00ed, en lugar de \u00abUn banquete\ndelicioso\u00bb, convendr\u00e1 colocar \u00abLa bulimia\u00bb, un t\u00edtulo m\u00e1s\naburrido pero tambi\u00e9n m\u00e1s pr\u00e1ctico.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>c) No deber\u00eda abusarse de los subt\u00edtulos.<\/strong>&#8211; Hay textos que\ntienen subt\u00edtulos de subt\u00edtulos de subt\u00edtulos&#8230;, lo cual tiende a confundir al\nlector al sumergirlo en una mara\u00f1a de relaciones que dificultan la comprensi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En\ncaso de tener que utilizarse dos o tres niveles de subt\u00edtulos, como suele\nocurrir en escritos extensos como las tesis, deben usarse indicadores de nivel.\nEjemplo 1: utilizar n\u00fameros para los t\u00edtulos de mayor nivel, y letras para los\ndel nivel siguiente. Ejemplo 2: usar may\u00fasculas para los t\u00edtulos de mayor\nnivel, y min\u00fasculas para los de menor nivel. Ejemplo 3: usar negritas para los\nt\u00edtulos de mayor nivel, y cursiva o bastardilla para los del nivel siguiente.\nEjemplo 4: usar letras m\u00e1s grandes para unos y letras m\u00e1s chicas para otros.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>d) Cuidar la relaci\u00f3n entre comienzos de p\u00e1rrafo<\/strong>.- Hay autores que\npor ejemplo comienzan un p\u00e1rrafo con la expresi\u00f3n \u00aben primer\nlugar&#8230;\u00bb y luego, en el resto del texto, no aparece ning\u00fan \u00aben\nsegundo lugar\u00bb o \u00aben \u00faltimo lugar\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>e)\nLos t\u00edtulos deben atender a las expectativas est\u00e1ndar de los lectores.- Tres\nsupuestos t\u00e1citos del lector deben tenerse en cuenta: 1) Lo que est\u00e1 expresado\ncon may\u00fasculas o en letras m\u00e1s grandes es m\u00e1s importante que lo que est\u00e1 en\nmin\u00fasculas o en letras m\u00e1s chicas (salvo en los contratos, donde la letra\nchiquita suele ser lo m\u00e1s importante). 2) Lo que est\u00e1 dicho primero es lo m\u00e1s\nimportante. Cuando un art\u00edculo est\u00e1 dividido en t\u00edtulos de igual nivel, se\ntiende a pensar que lo dicho primero es lo m\u00e1s importante. Esto no es siempre\nas\u00ed, porque a veces un art\u00edculo comienza con algo poco importante pero que\nimpacta, con el fin de que el lector contin\u00fae leyendo por inercia. Esto es\nperfectamente l\u00edcito, siempre y cuando quien escribe el art\u00edculo suministre\nluego pistas claras acerca de qu\u00e9 es lo importante y lo que no. 3) El texto que\nfigura a continuaci\u00f3n de un t\u00edtulo habla acerca de lo que el t\u00edtulo dice. Esto\nque puede parecer una tonter\u00eda no es a veces tenido en cuenta por el autor,\ngenerando en el lector incongruencias que lo obligan a realizar un esfuerzo\nadicional para reorganizar la informaci\u00f3n que recibe.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>f) Hacer un esquema previo de los t\u00edtulos<\/strong>.- Esta precauci\u00f3n\nno s\u00f3lo ayuda a organizar la redacci\u00f3n de las ideas, sino que tambi\u00e9n garantiza\nbastante la titulaci\u00f3n correcta.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>ALGUNOS\nERRORES POSIBLES DE ELABORACION Y REDACCION<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En\nesta nota se listan algunos de los errores m\u00e1s frecuentes que suelen\nencontrarse en los trabajos acad\u00e9micos tales como monograf\u00edas o tesinas y, menos\nfrecuentemente, en art\u00edculos para revistas cient\u00edficas, tesis de doctorado o\nponencias en simposios y congresos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ausencia de una idea central<\/strong>.- No hay una idea principal alrededor de la cual\ngire el trabajo, o bien esta no es lo suficientemente clara, o bien existen dos\no m\u00e1s ideas principales que fragmentan el trabajo y que no est\u00e1n subsumidas\n(incluidas) dentro de una idea m\u00e1s general.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Errores en la ejemplificaci\u00f3n<\/strong>.- No hay ejemplos, o bien los ejemplos son\nirrelevantes a lo que se quiere ilustrar, o bien los ejemplos son escasos &nbsp;o&nbsp;\nexcesivos. .<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Repeticiones in\u00fatiles<\/strong>.- Repetir una idea varias veces de formas\ndiferentes sin que ello constituya una ventaja did\u00e1ctica. Estas redundancias\nsuelen utilizarse cuando el autor quiere cumplir con un m\u00ednimo de palabras\nexigido.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fallas gramaticales<\/strong>.- Este \u00edtem incluye errores de ortograf\u00eda y\nerrores de sintaxis. Una redacci\u00f3n confusa compromete la comprensi\u00f3n, como\ncuando no se sigue un hilo conductor, el trabajo se desv\u00eda o dispersa, o se\nmezclan ideas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Errores formales en la\npresentaci\u00f3n<\/strong>.- Tama\u00f1o de letra\nmuy grande o muy peque\u00f1a, irregularidad en las sangr\u00edas, m\u00e1rgenes muy amplios o\nmuy estrechos, ausencia de espacios entre p\u00e1rrafos, irregularidades en el\ntama\u00f1o de letra de los t\u00edtulos, errores o falta de uniformidad en las citas\nbibliogr\u00e1ficas, notas al pie y referencias bibliogr\u00e1ficas, etc.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mezclar varias formas\nautorreferenciales<\/strong>.- Por\nejemplo, en el mismo texto decir \u201che indagado&#8230;\u201d y \u201chemos indagado\u201d. Lo\ncorrecto es utilizar una sola modalidad dentro del mismo trabajo, pudi\u00e9ndose\noptar por: a) primera persona del singular (\u201che indagado&#8230;\u201d), b) primera\npersona del plural (\u201chemos indagado&#8230;\u201d), \u00fatil cuando son dos o m\u00e1s autores, o\nc) una forma m\u00e1s impersonal (\u201cse ha indagado&#8230;\u201d), que es la m\u00e1s frecuentemente\nutilizada.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ausencia de referencias\nespacio-temporales<\/strong>.- El trabajo\nno tiene fecha, o no est\u00e1 especificado el lugar de origen. Por ejemplo, \u201cBuenos\nAires, 1991\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Copiar y pegar<\/strong>.- El trabajo se limita a ser una grosera copia de\notros materiales, y a\u00fan cuando los diferentes fragmentos est\u00e9n organizados en\nforma coherente, queda igualmente muy descalificado. En ocasiones puede ser muy\ndif\u00edcil para quien eval\u00faa el trabajo decidir si hubo o no copia textual.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Inconsistencia<\/strong>.- El trabajo presenta contradicciones internas, es\ndecir, incoherencias l\u00f3gicas donde se sostiene simult\u00e1neamente la verdad de un\nenunciado y su opuesto, como por ejemplo \u201cla proyecci\u00f3n es una defensa\u201d y \u201cla\nproyecci\u00f3n no es una defensa\u201d. No hay inconsistencia cuando se presentan expl\u00edcitamente\nambas alternativas como motivo de discusi\u00f3n, como posturas opuestas, como parte\nde un problema m\u00e1s complejo (como cuando se afirma \u201cen un sentido la proyecci\u00f3n\nes una defensa pero en otro no\u201d), o como un problema sem\u00e1ntico (\u201calgunos\ndefinen proyecci\u00f3n como una defensa, pero en otros contextos se adoptan otras\ndefiniciones\u201d).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong>.- No hay un p\u00e1rrafo introductorio donde se\npresente el objetivo del trabajo, o bien no hay un resumen del mismo que\npermita al lector obtener r\u00e1pidamente informaci\u00f3n sobre la tem\u00e1tica del mismo.\nEn este sentido, una conclusi\u00f3n no reemplaza a un resumen. Otro error es\nprometer en la introducci\u00f3n cosas que luego no se cumplir\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fundamentaci\u00f3n<\/strong>.- No hay respaldo argumentativo racional y\/o\nemp\u00edrico a las afirmaciones principales del trabajo, o dicho respaldo es\ninsuficiente o irrelevante. Por ejemplo, sostener afirmaciones demasiado\ngenerales sobre bases muy d\u00e9biles, o sostener la verdad de un enunciado\nbas\u00e1ndonos en una mera intuici\u00f3n o parecer subjetivo. Por lo dem\u00e1s, no todas\nlas afirmaciones necesitan ser fundamentadas, como por ejemplo y t\u00edpicamente\nlos presupuestos, pero entonces estos deber\u00e1n ser indicados expl\u00edcitamente como\ntales.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Desaprovechamiento<\/strong>.- El trabajo ofrece ideas interesantes u\noriginales pero fueron desperdiciadas porque se las mencion\u00f3 sin analizarlas\nm\u00e1s exhaustivamente. Y a\u00fan cuando no haya ideas muy originales, no fue\naprovechada adecuadamente ni la bibliograf\u00eda utilizada ni la existente.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Falta de definiciones<\/strong>.- No se definen expl\u00edcitamente los t\u00e9rminos\nprincipales del trabajo, o no se definen aquellos t\u00e9rminos inusuales que\npresumimos que el lector no conoce, o bien se utilizan palabras cuyo\nsignificado no se conoce con precisi\u00f3n. Un error relacionado con este \u00edtem es\nsuponer que el lector conoce el tema y entonces no se definen o explican\nciertas ideas que contribuir\u00edan a clarificar la exposici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fallas en la organizaci\u00f3n del\nmaterial<\/strong>.- Este \u00edtem\nincluye situaciones como las siguientes: incongruencia entre un t\u00edtulo y su\ncorrespondiente texto, mal ordenamiento de los t\u00edtulos (por ejemplo\n\u201cConclusi\u00f3n\u201d antes del \u201cDesarrollo\u201d), excesiva cantidad de t\u00edtulos y\nsubt\u00edtulos, inclusi\u00f3n de materiales diferentes bajo un mismo t\u00edtulo, etc.\nAsimismo, cada p\u00e1rrafo ha de tener en s\u00ed mismo su propia organizaci\u00f3n, siendo\nlo recomendable en estos casos plantear lo m\u00e1s principal al comienzo del mismo\ny lo m\u00e1s secundario al final.<\/p>\n\n\n\n<p>Elementos importantes de organizaci\u00f3n del texto son\nel punto aparte, punto seguido, punto y coma, y coma.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Inadecuada elecci\u00f3n del tema<\/strong>.- T\u00e9ngase presente que para elegir un tema deben\nconsiderarse alguno o algunos de los siguientes criterios: posibilidad de\nfuentes de informaci\u00f3n sobre el tema, trascendencia o importancia del tema,\nexperiencia del autor en el tema, y gusto o preferencia del autor por el mismo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>No explicitaci\u00f3n de objetivos<\/strong>.- En los trabajos han de indicarse los objetivos\ngenerales del mismo, como por ejemplo ampliar el conocimiento sobre un tema,\nexaminar la eficacia de una t\u00e9cnica, confrontar y evaluar opiniones diferentes\nsobre un tema, etc. Explicitar el objetivo conlleva casi siempre especificar el\nproblema que busca abordarse o resolverse en el trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Otros errores.- <\/strong>Falta de delimitaci\u00f3n o de identificaci\u00f3n del\nproblema que se intenta resolver en el art\u00edculo, falta de an\u00e1lisis de\ndiferentes posturas sobre el mismo tema, conclusiones muy gen\u00e9ricas, falta de\nadecuaci\u00f3n de las conclusiones con el trabajo, afirmaciones dogm\u00e1ticas o\ncateg\u00f3ricas o ampulosas, exceso de tecnicismos que restan claridad, y, en\ngeneral, ausencia o d\u00e9ficit de una elaboraci\u00f3n personal de las ideas planteadas\nen el trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>Otros errores comunes en la formulaci\u00f3n de\ninvestigaciones sociales son los siguientes :<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a7&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\nFormulaci\u00f3n de un objetivo tan amplio que no es\nsusceptible de ser investigado en el tiempo previsto.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a7&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\nPlanteo de objetivos espec\u00edficos no incluidos en el\ngeneral, o que pertenecen a otra investigaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a7&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\nConfusi\u00f3n entre objetivos espec\u00edficos y \u2018pasos\u2019 a\nrecorrer en el desarrollo de la investigaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a7&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\nPlantearse una investigaci\u00f3n cuyos datos no son\naccesibles y\/o manejables.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a7&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\nConfusi\u00f3n entre producci\u00f3n de conocimientos sobre\nla realidad y elaboraci\u00f3n de planes de acci\u00f3n (pol\u00edticas) para operar sobre la\nrealidad.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a7&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\nConfusi\u00f3n entre afirmaciones f\u00e1cticas y\nvalorativas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a7&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\nDivorcio entre el marco te\u00f3rico y el dise\u00f1o\nmetodol\u00f3gico.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a7&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\nPlanteo de un objetivo de corte explicativo antes\nde haber alcanzado una descripci\u00f3n del fen\u00f3meno a investigar.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>EL\nUSO CORRECTO DEL IDIOMA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se detallan en esta nota las nuevas\nreglas de la Real\n Academia Espa\u00f1ola, el empleo de los signos de puntuaci\u00f3n,\nalgunas locuciones latinas, e indicaciones sobre el uso de ciertas expresiones\nfrecuentes.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Nuevas reglas de la Real Academia Espa\u00f1ola<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En\nagosto de 1999 se presentaron en nuestro pa\u00eds -incluso antes que en Espa\u00f1a-, en\nla Academia Chileno\nde Letras, nuevas reglas para escribir correctamente. Veamos las m\u00e1s\nsobresalientes:<\/p>\n\n\n\n<p>1)\nHay libertad para usar o no acento ortogr\u00e1fico en las palabras este, ese,\naquel, solo y guion. Recordemos aqu\u00ed que los monos\u00edlabos no se acent\u00faan, salvo\ncuando tienen dos sentidos diferentes (de y d\u00e9, te y t\u00e9, mi y m\u00ed, etc.).<\/p>\n\n\n\n<p>2)\nLas palabras que incluyen \u00abbs\u00bb podr\u00e1n simplificarse dejando solo la\n\u00abs\u00bb, como en oscuro, sustituci\u00f3n, sustancia. En cambio, se recomienda\nmantener el uso de la combinaci\u00f3n \u00abps\u00bb, como en psicolog\u00eda y\npsicosis. Esto es v\u00e1lido en los casos del prefijo \u00abpsic-\u00ab, porque en\notros casos debe eliminarse la \u00abp\u00bb, como en seud\u00f3nimo o seud\u00f3podo\n(1).<\/p>\n\n\n\n<p>3)\nLa \u00abh\u00bbsolo ser\u00e1 optativa en algunos casos, como ciertas palabras que\ncomienzan con hue o hui (como huemul o huiro), que podr\u00e1n tambi\u00e9n escribirse\ng\u00fcemul o g\u00fciro.<\/p>\n\n\n\n<p>4)\nCiertas siglas pueden utilizarse indistintamente en nuestro idioma o en ingl\u00e9s,\ncomo VIH (o HIV en ingl\u00e9s), OVNI (o UFO en ingl\u00e9s). Hay una excepci\u00f3n: debe\ndecirse OTAN y no la NATO.<\/p>\n\n\n\n<p>5)\nSon admitidas las siglas en ingl\u00e9s UNESCO, UNICEF, VIP (very important person),\nCD y CD-ROM. Se admite un nuevo s\u00edmbolo, la arroba (@), incluido en los correos\nelectr\u00f3nicos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Uso de signos de puntuaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Punto.-\nEl punto y seguido y el punto y aparte se usan, respectivamente, seg\u00fan la mayor\no menor relaci\u00f3n entre lo escrito antes y lo escrito despu\u00e9s del punto.<\/p>\n\n\n\n<p>Puntos\nsuspensivos.- Se usan cuando la oraci\u00f3n debe quedar incompleta, en suspenso.\nTambi\u00e9n, para indicar cuando se omite una parte de un texto.<\/p>\n\n\n\n<p>Punto\ny coma.- Se emplea para separar periodos relacionados entre s\u00ed, pero no\nenlazados por una conjunci\u00f3n (3). Por ejemplo, en la expresi\u00f3n &#8216;eso se har\u00e1,\ncomo siempre; no obstante, las impresiones no salen bien&#8217;. Tambi\u00e9n se usa punto\ny coma antes de &#8216;pero&#8217;, &#8216;m\u00e1s&#8217;, &#8216;aunque&#8217;, cuando preceden a frases explicativas\n(&#8216;Vino; pero, de todas formas, no se quedar\u00e1&#8217;) y cuando al poner s\u00f3lo coma\npuede haber confusiones (&#8216;Eran muchos; unos inteligentes; otros, torpes&#8217;).<\/p>\n\n\n\n<p>Dos\npuntos.- Se colocan cuando sigue una cl\u00e1usula que aclara la precedente, o\ncuando se enumera o cita algo (sigue may\u00fascula o min\u00fascula indistintamente).<\/p>\n\n\n\n<p>Coma.-\nSe emplea para separar los t\u00e9rminos de una enumeraci\u00f3n no enlazados por\nconjunci\u00f3n (&#8216;Blanco, negro, rojo y azul&#8217;); delante y detr\u00e1s de una oraci\u00f3n\nintercalada en otra (&#8216;Desde que lleg\u00f3, hace tres d\u00edas, casi no habla&#8217;); delante\ny detr\u00e1s de las oraciones explicativas de relativo (&#8216;El abuelo, que lleg\u00f3 cansado,\nse fue a dormir&#8217;); delante y detr\u00e1s de los nombres en vocativo (4) (&#8216;T\u00fa, Se\u00f1or,\nque todo lo puedes&#8217;).<\/p>\n\n\n\n<p>Par\u00e9ntesis.-\nSe usa para aclaraciones intercaladas que no poseen una manifiesta relaci\u00f3n con\nel resto de la frase. Ejemplo: &#8216;Era un sabio (distra\u00eddo, como todos), y llegaba\nsiempre tarde&#8217;.<\/p>\n\n\n\n<p>Guiones\nlargos.- Se emplean en oraciones incidentales que tienen m\u00e1s relaci\u00f3n con el\nresto de la frase que en el caso del par\u00e9ntesis. Ejemplo: &#8216;Sus hijos -un ni\u00f1o y\nuna ni\u00f1a- parec\u00edan su vivo retrato&#8217;.<\/p>\n\n\n\n<p>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>EL\nFORMATO DEL INFORME CIENTIFICO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Entre\nlas diversas maneras de redactar un informe cient\u00edfico, encontramos dos\nformatos t\u00edpicos: el formato t\u00e9cnico y el formato narrativo, siendo el primero\nde ellos exigido en la mayor\u00eda de los \u00e1mbitos donde se eval\u00faan oficialmente investigaciones.\nQuien no utiliza esta ret\u00f3rica de corte positivista, tal vez no podr\u00e1 escalar\nposiciones en la pir\u00e1mide de la comunidad cient\u00edfica.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLa lectura produce personas completas; la\nconversaci\u00f3n, personas dispuestas; y la escritura, personas precisas\u00bb\n(Francis Bacon).<\/p>\n\n\n\n<p>Escribir es una manera de hacer muchas cosas.\nEscribir es una manera de trascender, porque el papel dura m\u00e1s que el cerebro;\nes una manera de decidir, cuando redactamos el testamento; es una manera de\namar, cuando enviamos cartas a un amor imposible; es una manera de olvidar,\ncuando hacemos anotaciones en la agenda; es una manera de llorar, cuando no hay\nnadie que pueda consolarnos.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando a los alumnos les propongo una tarea\nescrita, misteriosamente a todos se les paraliza la mano y hasta me parece\nescuchar en el fondo de la clase un \u00a1Uy! que mezcla temor y rechazo, tal vez un\nresabio de aquella \u00e9poca en la que escribir era una forma de castigar\n(\u00abescriba cien veces no debo&#8230;\u00bb).<\/p>\n\n\n\n<p>Desde ya, la propuesta no implica castigar sino\nense\u00f1ar, por cuanto escribir es, adem\u00e1s de todo lo anterior, una forma de\npensar, lo cual puede ser otra raz\u00f3n para el \u00a1Uy!<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos alumnos prefieren hablar en vez de escribir.\nY se trata realmente de dos cosas distintas porque:<\/p>\n\n\n\n<p>a) Muchas veces nos animamos a decir cosas pero no\na escribirlas: a las palabras se las lleva el viento y existe la posibilidad de\ncorregir errores sobre la marcha haciendo un feedback con las expresiones\nfaciales del profesor. Otras veces solemos decir las cosas que son obvias y\nescribir las no obvias, pero con frecuencia es necesario tambi\u00e9n decir por\nescrito lo que es obvio, ya que puede no serlo para el lector.<\/p>\n\n\n\n<p>b)Otras veces, por el contrario, escribimos cosas\nque jam\u00e1s se nos hubiera ocurrido decir en forma oral, sobre todo porque el acto\nmismo de la escritura genera un clima que obliga a pensar con una organizaci\u00f3n\ny una precisi\u00f3n que no solemos poner en juego en el coloquial y vers\u00e1til acto\nde hablar.<\/p>\n\n\n\n<p>En la misma universidad, muchos alumnos deber\u00edan\naprender a leer y escribir por segunda vez, porque esto tambi\u00e9n forma parte de\nlo que Gardner llamaba el \u00abexperto\u00bb, sobre todo si este experto va a\ndedicarse a la investigaci\u00f3n, actividad en la que tarde o temprano deber\u00e1\nvolcar por escrito lo investigado para darlo a conocer a la comunidad\ncient\u00edfica.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos informes o &#8216;papers&#8217; suelen ser difundidos a\ntrav\u00e9s de revistas cient\u00edficas especializadas y han de cumplir con ciertos\nrequisitos formales de presentaci\u00f3n que, desde ya, no son universales, y\ndependen de cada asociaci\u00f3n cient\u00edfica, de cada universidad, de cada centro de\ninvestigaciones o de cada publicaci\u00f3n especializada en particular.<\/p>\n\n\n\n<p>Una recorrida por diferentes informes cient\u00edficos\nnos permite distinguir, entre otros, un formato narrativo y un formato t\u00e9cnico.<\/p>\n\n\n\n<p>Un ejemplo t\u00edpico del formato narrativo es <strong>el informe de casos<\/strong>. El prop\u00f3sito no es\naqu\u00ed alcanzar generalizaciones, sino profundizar en la comprensi\u00f3n de alg\u00fan\ncaso en particular. El informe de casos da cuenta de lo \u00fanico e irrepetible, y,\na\u00fan cuando el objetivo a largo plazo sea la construcci\u00f3n de una teor\u00eda, no teme\nintroducir puntos de vista subjetivos o impresiones personales si ello puede\ncontribuir a la comprensi\u00f3n del caso. Seg\u00fan Zeller, \u00aba trav\u00e9s de la\ndestreza art\u00edstica con que produce su narrativa de caso, el cient\u00edfico social\nse convierte en algo m\u00e1s que un narrador objetivo de experiencias: se convierte\nen un filtro narrativo a trav\u00e9s del cual se modela la experiencia y se le da\nsentido\u00bb .<\/p>\n\n\n\n<p>El formato narrativo aparece t\u00edpicamente en varios art\u00edculos\nfreudianos. Tambi\u00e9n podemos encontrarlo no ya en informes ,sino en la forma de\nredactar programas anal\u00edticos para asignaturas. Slapak, por ejemplo, plantea\nesta situaci\u00f3n como un obst\u00e1culo que impide identificar con claridad qu\u00e9\ncontenidos se proponen para ense\u00f1ar, toda vez que muchos profesores utilizan\n\u00abmodalidades narrativas, con frases extensas, adjetivadas, a partir de las\ncuales no es posible determinar de manera directa cu\u00e1les son los conceptos que\nse propone desarrollar\u00bb .<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El formato t\u00e9cnico <\/strong>es\nbien diferente. Dentro de sus m\u00faltiples variantes, una de ellas parece ser la\nforma t\u00edpica, y es aquella donde se exponen los resultados de una investigaci\u00f3n\nemp\u00edrica con apoyo estad\u00edstico que permita realizar predicciones con un\ndeterminado margen de error, tambi\u00e9n especificado (de all\u00ed que sea frecuente la\ndesignaci\u00f3n de variables independientes como &#8216;predictores&#8217;). En ellos se\nprocura describir el experimento realizado con el fin de que otros\ninvestigadores puedan repetirlo, garantiz\u00e1ndose as\u00ed una cierta objetividad en\nlos procedimientos y las conclusiones.<\/p>\n\n\n\n<p>Un paper t\u00edpico en formato t\u00e9cnico incluye los\nsiguientes t\u00edtulos<strong>: \u00abAbstract<\/strong>\u00bb\n(donde se resume en no m\u00e1s de una carilla el art\u00edculo), <strong>\u00abMarco te\u00f3rico<\/strong>\u00ab, \u00ab<strong>M\u00e9todo\u00bb<\/strong> (muestra seleccionada, procedimientos de medida,\ninstrumentos de medici\u00f3n usados, especificaci\u00f3n de los procedimientos\nestad\u00edsticos inferenciales utilizados, tales como tests de hip\u00f3tesis o an\u00e1lisis\nde regresi\u00f3n, etc.), <strong>\u00abResultados<\/strong>\u00bb\n(an\u00e1lisis estad\u00edstico de los datos obtenidos, generalmente volcados en cuadros\nde doble entrada, etc.), <strong>\u00abDiscusi\u00f3n<\/strong>\u00bb\n(donde entre otras cosas se comparan los resultados con otras investigaciones\nsobre el mismo tema, o se aprecia en qu\u00e9 medida los resultados confirman la\nteor\u00eda, etc.), y \u00ab<strong>Conclusiones<\/strong>\u00bb\n(donde entre otras cosas se especifican los alcances y limitaciones de la\ninvestigaci\u00f3n realizada, se sugieren nuevas l\u00edneas de investigaci\u00f3n, etc.). En\nocasiones, los \u00edtemes \u00abConclusiones\u00bb y \u00abDiscusiones\u00bb son\nequivalentes, utiliz\u00e1ndose cualquier denominaci\u00f3n indistintamente.<\/p>\n\n\n\n<p>No todos los que publican informes cient\u00edficos\ntienen conocimiento de este formato, en cuyo caso suelen recurrir a lo que\nalguna vez les ense\u00f1aron siendo estudiantes cuando deb\u00edan hacer una monograf\u00eda,\nutilizando entonces el cl\u00e1sico esquema de \u00abIntroducci\u00f3n\u00bb, \u00abDesarrollo\u00bb\ny \u00abConclusiones\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>La prueba de fuego de todo aspirante a publicar en\nuna revista cient\u00edfica especializada es la confecci\u00f3n de la tesis de doctorado,\nsiendo habitual que tambi\u00e9n a ellas se les exija el formato t\u00e9cnico. Por\nejemplo, una tesis de doctorado de 400 p\u00e1ginas realizada en 1999 en la Universidad de\nColorado , fue estructurada en las siguientes partes: Abstract,\nReconocimientos, Introducci\u00f3n, Revisi\u00f3n de la literatura (que incluye\nreferencias al marco te\u00f3rico utilizado), An\u00e1lisis, S\u00edntesis, Validaci\u00f3n e Implementaci\u00f3n\n(que incluye los procedimientos estad\u00edsticos utilizados para la validaci\u00f3n de\nla hip\u00f3tesis), Resultados, Recomendaciones y Conclusiones, y Ap\u00e9ndices.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien, como hemos dicho, cada centro de\ninvestigaci\u00f3n o cada universidad especifica sus propias pautas para la\npresentaci\u00f3n de informes, podemos aqu\u00ed mencionar una propuesta t\u00edpica de\ninforme t\u00e9cnico que ha codificado la ret\u00f3rica de la investigaci\u00f3n tradicional o\n\u00abpositivista\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata de la propuesta del APA Publication Manual\nla cual se ha convertido en el manual de estilo para gran parte de las ciencias\nsociales y tambi\u00e9n para la investigaci\u00f3n en ciencias de la educaci\u00f3n. La misma\nautora se\u00f1ala que las convenciones APA para la redacci\u00f3n \u00abest\u00e1n destinadas\na crear la apariencia de objetividad (ausencia de parcialidad o sesgo) de modo\nque la ret\u00f3rica de los informes o art\u00edculos de investigaci\u00f3n sean consistentes\ncon la metodolog\u00eda en la que se basan. Seg\u00fan Bazerman (1984) estas convenciones\nincluyen :<\/p>\n\n\n\n<p>1) el uso del punto de vista en tercera persona, es\ndecir, del punto de vista objetivo; 2) el \u00e9nfasis en la precisi\u00f3n, tomando la\nciencia matem\u00e1tica como modelo; <\/p>\n\n\n\n<p>3) la evitaci\u00f3n de met\u00e1foras y otros usos\nexpresivos del lenguaje; y <\/p>\n\n\n\n<p>4) la pr\u00e1ctica de apoyar toda afirmaci\u00f3n en una\nprueba experimental y emp\u00edrica tomada de la naturaleza\u00bb .<\/p>\n\n\n\n<p>La misma autora destaca la importante influencia de\neste tipo de formato, se\u00f1alando que incluso se ha llegado a la paradoja de que\nmuchos investigadores no positivistas que rechazan la objetividad en las\nciencias humanas, ellos mismos han utilizado formatos t\u00e9cnicos en la redacci\u00f3n\nde sus informes .<\/p>\n\n\n\n<p>De acuerdo a lo dicho, &nbsp;el formato t\u00e9cnico y el narrativo representan\nestrategias ret\u00f3ricas diferentes que se apoyan en dos supuestos fundamentales:\n\u00abel primer supuesto es que el principal objetivo de un informe de casos\n<\/p>\n\n\n<p>[narrativo]<\/p>\n\n\n\n<p> es crear comprensi\u00f3n (versus predicci\u00f3n y control). El segundo\nsupuesto es que una narrativa de caso, a diferencia de un informe t\u00e9cnico de\ninvestigaci\u00f3n, debe ser un producto en vez de un registro de la\ninvestigaci\u00f3n\u00bb\n\n<\/p>\n\n\n\n<p>Ya desde los mismos t\u00edtulos de los informes puede\nidentificarse el formato: no es lo mismo t\u00edtulos de tipo \u00abEl hombre de los\nlobos\u00bb o \u00abLa crisis negra o el d\u00eda que me llamaron racista \u00ab,\nque los t\u00edtulos \u00abFactores intraps\u00edquicos e interpersonales relacionados\ncon el bienestar psicol\u00f3gico del adolescente en familias con madrastra o\npadrastro\u00bb, o \u00abValidaci\u00f3n de un procedimiento informatizado para la\nevaluaci\u00f3n de las estrategias de resoluci\u00f3n de una tarea de visualizaci\u00f3n espacial\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>PALABRAS\nDE M\u00c1S<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s\nde una vez pudimos leer textos cient\u00edficos o literarios en los que, a pesar de\nlo interesante de la tem\u00e1tica, sin embargo nos resultaban aburridos y tediosos.\nUno de los motivos: el autor utiliza m\u00e1s palabras de las necesarias, lo que somete\nal lector a un injustificado esfuerzo de lectura extra.<\/p>\n\n\n\n<p>Abrimos una novela y leemos: \u00abel tel\u00e9fono son\u00f3\nrepentinamente\u00bb. Que nosotros sepamos, ning\u00fan tel\u00e9fono suena de a poco:\nsiempre suena en forma repentina. Si el autor hubiese suprimido el &#8216;repentinamente&#8217;,\nel texto hubiese dicho lo mismo con la mitad de las letras. Y, si el autor no\nhubiese persistido en usar palabras de m\u00e1s, se podr\u00eda haber le\u00eddo su novela en\nla mitad del tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Abrimos otra novela y leemos: \u00abcorri\u00f3\nvelozmente\u00bb. En este caso, se sobreentiende que si una persona corre lo\nhace velozmente. Desde ya, que si el autor quiere expresar lo contrario,\nbastar\u00e1 con que aclare: \u00abcorri\u00f3 despacio\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Las palabras in\u00fatiles a veces se amontonan al\ncomienzo del texto, cuando el autor empieza a dar rodeos innecesarios para\ningresar al tema que lo ocupa. Es lo que podr\u00edamos llamar el displacer\npreliminar.<\/p>\n\n\n\n<p>Otras veces los vocablos se amontonan al final, lo\nque resulta t\u00edpico de algunos art\u00edculos de los diarios donde, por razones de\ndiagramaci\u00f3n, se agregan p\u00e1rrafos que suelen no decir nada, o por lo menos no\nagregan informaci\u00f3n sustancial. Es el displacer final.<\/p>\n\n\n\n<p>Un texto cualquiera, sea literario o cient\u00edfico, no\ndebiera tener palabras de m\u00e1s ni palabras de menos, sino exactamente las\npalabras necesarias. Se puede &nbsp;comparar\nun buen cuento con un reloj, porque \u00e9ste, como aquel, no tiene ninguna pieza de\nm\u00e1s ni ninguna de menos, lo que contribuye a su \u00f3ptimo funcionamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Sabemos que cuando el autor est\u00e1 inspirado, se\npreocupa m\u00e1s por volcar sus ideas que por andar pensando c\u00f3mo debe escribir\ncorrectamente. Para ello, un buen consejo es escribir primero todo lo que a uno\nse le ocurra en el momento de inspirarse, y despu\u00e9s, ya m\u00e1s tranquilo, proceder\na la edici\u00f3n del texto donde se pulen estilos, se corrigen faltas ortogr\u00e1ficas\ny sint\u00e1cticas, o se suprimen los vocablos de m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Para poder darnos una idea de la importancia de no\nagregar palabras de m\u00e1s, y de la forma de resolver este problema, adjuntamos a\nla presente nota dos textos: el texto n\u00famero 1 es una transcripci\u00f3n de un\np\u00e1rrafo de un libro sobre introducci\u00f3n al m\u00e9todo en psicolog\u00eda, y el texto\nn\u00famero 2 es el mismo p\u00e1rrafo donde deliberadamente hemos incluido palabras de\nm\u00e1s (en may\u00fasculas). <\/p>\n\n\n\n<p>TEXTO NUMERO 1<\/p>\n\n\n\n<p>Dificultades del experimento psicol\u00f3gico<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u201c Ya se ha\nse\u00f1alado que la experimentaci\u00f3n no es f\u00e1cil, y que el m\u00e9todo no est\u00e1 exento de\nerror. Para concluir esta explicaci\u00f3n es propio acentuar que aunque ha habido\nun amplio y en gran medida favorable empleo del m\u00e9todo en la psicolog\u00eda, se\nenfrenta con graves limitaciones en esta materia. Estas dificultades surgen de\ntres fuentes: I) La conducta y su organizaci\u00f3n son extraordinariamente\ncomplejas e intrincadas. Como consecuencia, resultan dif\u00edciles tanto un\nan\u00e1lisis adecuado de lo que es importante como el control subsiguiente de estas\noperaciones. II) En gran medida, faltan las hip\u00f3tesis precisas que son el\nrequisito previo para una experimentaci\u00f3n exacta. No se trata de que exista\ncarencia de hip\u00f3tesis en la psicolog\u00eda: en verdad hay abundancia. Pero las\nhip\u00f3tesis precisas con una aplicaci\u00f3n relativamente amplia son num\u00e9ricamente\npocas. Es un consuelo observar el surgimiento de una teorizaci\u00f3n m\u00e1s rigurosa\ny, especialmente, de modelos matem\u00e1ticos de la conducta. III) Para los\nexperimentos con seres humanos se establecen estrictas limitaciones. No se\npuede huir frente a las normas sociales y abandonar un ni\u00f1o a la naturaleza\npara ver cu\u00e1les ser\u00e1n los efectos de la falta de contacto social sobre su\npersonalidad; ni se puede con prop\u00f3sitos estrictamente experimentales, extraer\nlos l\u00f3bulos frontales para estudiar su funci\u00f3n en el comportamiento previsor e\ninteligente. Recurrir a animales subhumanos puede evitar estos obst\u00e1culos, pero\nno se pueden transferir f\u00e1cilmente al hombre los hallazgos en otros animales.\nPor ejemplo, para los psic\u00f3logos es ya bastante claro que los hallazgos\nexperimentales que se\u00f1alan que el impulso sexual de los animales inferiores\ndepende en gran medida del control endocrino, no puede aplicarse sin\nelaboraciones a la operaci\u00f3n de los motivos humanos respecto del sexo. La\nevidencia de esto proviene, en gran parte, de m\u00e9todos no experimentales que\nestudiaremos en el cap\u00edtulo siguiente. Adem\u00e1s, el hecho de utilizar los\nanimales, priva el acceso a los datos introspectivos. Aunque algunos psic\u00f3logos\nno se desesperar\u00edan por ello, parece, sin embargo, una p\u00e9rdida innecesaria.\n(Fuente: O&#8217;neil W., \u00abIntroducci\u00f3n al m\u00e9todo en psicolog\u00eda\u00bb, Buenos\nAires, Eudeba, 1968, 2\u00b0 edici\u00f3n).<\/p>\n\n\n\n<p>TEXTO NUMERO 2<\/p>\n\n\n\n<p>Dificultades del experimento psicol\u00f3gico<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cYa se ha se\u00f1alado que la experimentaci\u00f3n no TIENE\nNADA DE f\u00e1cil, y que POR CONSIGUIENTE el m\u00e9todo no est\u00e1 exento de error. Para\nDAR POR CONCLUIDA esta explicaci\u00f3n QUE HEMOS DESARROLLADO EN PAGINAS\nANTERIORES, es propio acentuar que aunque ha habido un amplio y en gran medida\nfavorable empleo del m\u00e9todo en la psicolog\u00eda, se enfrenta con graves Y SERIAS\nlimitaciones en esta materia. Estas dificultades A LAS QUE HACEMOS REFERENCIA\nsurgen de tres fuentes: I) La conducta y SUS MODOS DE organizaci\u00f3n son\nextraordinariamente complejas e intrincadas. Como consecuencia DE ELLO,\nresultan dif\u00edciles tanto un an\u00e1lisis adecuado de lo que es importante como\nTAMBIEN el control subsiguiente de estas operaciones. II) En gran medida, LO\nQUE faltan SON las hip\u00f3tesis precisas que CONSTITUYEN el requisito previo para\nuna experimentaci\u00f3n exacta Y PRECISA. No se trata, POR SUPUESTO, de que exista\ncarencia de hip\u00f3tesis en la psicolog\u00eda: en verdad, EN ESTA CIENCIA hay\nabundancia DE ELLAS. Pero las hip\u00f3tesis precisas con una aplicaci\u00f3n relativamente\namplia son num\u00e9ricamente pocas. Es un consuelo observar el surgimiento O LA APARICION de una\nteorizaci\u00f3n m\u00e1s rigurosa y, especialmente, de modelos matem\u00e1ticos MEDIANTE LOS\nCUALES OCUPARSE de la conducta. III) Para los CASOS DONDE CONCRETAMENTE SE\nREALIZAN experimentos con seres humanos se establecen estrictas limitaciones.\nNo se puede huir, EN EFECTO, frente a las normas sociales Y CULTURALES y\nabandonar un ni\u00f1o DE CUALQUIER EDAD a la INHOSPITA naturaleza para ver cu\u00e1les ser\u00e1n los\nefectos de la falta de contacto social O DE LA FALTA DE COMPA\u00d1IA HUMANA\nsobre su personalidad; ni se puede con prop\u00f3sitos PURA Y estrictamente\nexperimentales, extraer los l\u00f3bulos frontales DEL CEREBRO DEL SUJETO para\nestudiar su funci\u00f3n en el comportamiento previsor e inteligente, COMPORTAMIENTO\nDETERMINADO PRECISAMENTE POR AQUEL LOBULO. Recurrir a animales subhumanos puede\nevitar estos obst\u00e1culos Y PROBLEMAS, pero no se pueden transferir DEL MANERA\nTAN f\u00e1cil al hombre los hallazgos ENCONTRADOS en otros animales. Por ejemplo, para\nlos psic\u00f3logos es ya bastante claro que los hallazgos experimentales que\nse\u00f1alan que el impulso sexual de los animales inferiores depende en gran medida\ndel control endocrino, no puede DE NINGUNA MANERA aplicarse sin elaboraciones\nLLEVADAS A CABO POSTERIORMENTE a la operaci\u00f3n de los motivos humanos respecto\ndel sexo. La evidencia de esto proviene, en gran parte, de m\u00e9todos no\nexperimentales que PROCEDEREMOS A estudiar en el cap\u00edtulo siguiente. Adem\u00e1s, LA CIRCUNSTANCIA de\nutilizar los animales, priva el acceso AL CONOCIMIENTO DE los datos DERIVADOS\nDE LA OPERACION DE\nINTROSPECCION. Aunque algunos psic\u00f3logos no se desesperar\u00edan por ello, parece,\nsin embargo, una p\u00e9rdida innecesaria.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>LA NOTA AL<\/strong><strong> PIE<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las\nnotas al pie son anotaciones que figuran al final de una p\u00e1gina o bien al final\ndel art\u00edculo, y que brindan al lector alg\u00fan tipo de informaci\u00f3n adicional,\ndesde referencias bibliogr\u00e1ficas de citas, hasta aclaraciones o comentarios que\nno hacen al tema principal del texto.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLas grandes batallas de la antig\u00fcedad suelen\nquedar transformadas, con el tiempo, en una simple nota al pie\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Al final de este texto, el lector puede apreciar\nvarios ejemplos de notas al pie, y que ilustran algunos de los usos m\u00e1s\nhabituales de este recurso expositivo. Antes de describir estos posibles modos\nde empleo, hagamos algunas aclaraciones generales.<\/p>\n\n\n\n<p>a) Cada vez que en el texto principal de un\nart\u00edculo o un libro figura una llamada, ella suele remitir a lo que se llama\nuna Nota al Pie, que puede estar \u00abal pie de la p\u00e1gina\u00bb o \u00abal pie\ndel art\u00edculo\u00bb. Conviene colocar la nota al pie al final de la p\u00e1gina por\nuna raz\u00f3n de comodidad de lectura.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando la nota al pie est\u00e1 al final del art\u00edculo\nello obliga al lector a pasar p\u00e1ginas y buscar la nota en el final del\nart\u00edculo, interrumpiendo la continuidad de la lectura.<\/p>\n\n\n\n<p>b) La nota al pie debe tener un formato diferente\nal texto principal, para quedar bien individualizada. Generalmente, en las\nnotas al pie se utiliza una tipograf\u00eda m\u00e1s peque\u00f1a, y suele estar separada del\ntexto principal por una breve l\u00ednea (ver ejemplo).<\/p>\n\n\n\n<p>c) Obviamente, toda nota al pie comienza con una\nllamada, que debe ser exactamente igual a la llamada respectiva que figura en\nel texto principal. Por ejemplo, la llamada (1) del texto principal remite a la\nnota al pie que comienza con la llamada (1).<\/p>\n\n\n\n<p>d) Las notas al pie pueden derivan habitualmente\ndel texto principal, pero tambi\u00e9n de los t\u00edtulos de dicho texto, en cuyo caso\nsuele utilizarse el asterisco (*) como llamada.<\/p>\n\n\n\n<p>e) Finalmente, destaquemos la importancia de no\nabusar de las notas al pie. En lo posible, el redactor deber\u00e1 utilizar el\nm\u00ednimo necesario para sus fines. Por ejemplo, un escrito lleno de notas al pie\ny donde el texto principal ocupa un espacio menor puede hacer dudar al lector\nacerca de donde est\u00e1 el contenido del art\u00edculo: si en el texto principal o en\nlas notas al pie.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Usos m\u00e1s habituales de la nota al pie<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>1) Indicar la fuente bibliogr\u00e1fica de una cita<\/strong>.- Tal el ejemplo de la nota al pie (1). En la\nmisma, tambi\u00e9n se puede obviar la editorial, el lugar, y el a\u00f1o de edici\u00f3n de\nla fuente, ya que esa informaci\u00f3n puede estar ya incluida en la bibliograf\u00eda,\nal final del art\u00edculo o libro.<\/p>\n\n\n\n<p>La nota al pie (2) remite a la misma fuente\nbibliogr\u00e1fica inmediatamente anterior. En estos casos, suele utilizarse\nindistintamente \u00abIdem\u00bb, \u00abId.\u00bb, \u00abIbidem\u00bb o\n\u00abIbid.\u00bb, expresi\u00f3n latina que significa \u00abel mismo\u00bb. La nota\nal pie (3) remite no s\u00f3lo a la misma fuente bibliogr\u00e1fica inmediatamente\nanterior, sino adem\u00e1s tambi\u00e9n a la misma p\u00e1gina, puesto que la expresi\u00f3n\n\u00abLoc. Cit.\u00bb, del lat\u00edn \u00abLocus citate\u00bb, significa\n\u00ablugar citado\u00bb. Si la fuente bibliogr\u00e1fica no es inmediatamente\nanterior, se puede consignar, por ejemplo, \u00abAs\u00faa, M. \u2018El Arbol de las\nciencias\u2019, loc. cit.\u00bb, para que el lector sepa a qu\u00e9 texto se hace\nreferencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Suele usarse tambi\u00e9n otra expresi\u00f3n, \u00abop.\ncit.\u00bb, que significa en lat\u00edn \u00abopus citate\u00bb (obra citada), en\nlos casos donde se vuelve a mencionar una fuente bibliogr\u00e1fica indicada\nanteriormente. Por ejemplo: \u00abAs\u00faa M., op. cit., p. 49\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Todas las especificaciones precedentes se aplican\ntanto a las citas textuales como a las no textuales (en el ejemplo del\nrecuadro, hemos indicado solamente citas textuales).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>2) Remitir a un texto no citado espec\u00edficamente<\/strong>.- La nota al pie (4) de nuestro ejemplo comienza\ncon la expresi\u00f3n \u00abCfr.\u00bb, abreviatura de \u00abconfi\u00e9rase\u00bb o\n\u00abconfr\u00f3ntese\u00bb. Ella remite al lector al texto indicado en la nota y\nda a entender que en dicho texto hay algo que, aunque no fue citado\nexpl\u00edcitamente en el texto principal, est\u00e1 de alguna forma relacionado con lo\nque se est\u00e1 diciendo.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n pueden utilizarse las expresiones\n\u00abCf.\u00bb o \u00abV\u00e9ase\u00bb, y pueden incluso remitir a otros lugares\ndel mismo texto que el lector est\u00e1 leyendo, como por ejemplo cuando en una nota\nal pie aparecen expresiones como \u00ab(9) V\u00e9ase m\u00e1s arriba el segundo ejemplo\u00bb,\no \u00ab(9) V\u00e9ase cap\u00edtulo 4\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3) Agregar informaci\u00f3n adicional<\/strong>.- Tal el ejemplo de la nota al pie (5), donde la\ninformaci\u00f3n no fue incluida en el texto principal para no obstaculizar la\ncontinuidad en la lectura. En general, se puede leer un art\u00edculo prescindiendo\nde las notas al pie, y con la seguridad de haberse informado respecto de las\nideas principales de su autor. Otros ejemplos de notas al pie que agregan\ninformaci\u00f3n adicional son: \u00abPtolomeo tambi\u00e9n fue autor de una famosa obra\nde astrolog\u00eda, el Tetrabiblos\u00bb, o \u00abLas artes liberales para Varr\u00f3n\neran nueve: ret\u00f3rica, gram\u00e1tica, dial\u00e9ctica, aritm\u00e9tica, geometr\u00eda, m\u00fasica,\nastronom\u00eda, medicina y arquitectura. Casiodoro (490-585 d.C.) elimin\u00f3 del canon\nlas dos \u00faltimas, dando origen a la tradici\u00f3n de las siete artes\nliberales\u00bb, etc.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>4) Agregar sucintamente alg\u00fan punto de vista diferente al que se plantea\nen el texto principal.<\/strong>&#8211;\nEjemplos de este tipo de notas al pie pueden ser las siguientes: \u00abNo\ncoincidimos con este planteo de Collins, por cuanto&#8230;\u00bb, o \u00abEsta es\nla oportunidad de rectificar una opini\u00f3n que hab\u00eda desarrollado tiempo\natr\u00e1s&#8230;\u00bb, etc. Desde ya, una nota al pie puede tener otras muchas\nutilidades, dependiendo ello de la imaginaci\u00f3n del redactor y de su habilidad\npara distinguir qu\u00e9 tiene sentido incluir como nota al pie, y qu\u00e9 no.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La medicina hipocr\u00e1tica<\/em><\/strong><em> (*)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Por Juan P\u00e9rez (**)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Hip\u00f3crates puede muy bien ser\nconsiderado como un representante t\u00edpico de la medicina griega. Como se\u00f1ala\nacertadamente As\u00faa, \u00abes posible captar el car\u00e1cter esencial de la\nactividad m\u00e9dica griega concentr\u00e1ndonos en la figura de Hip\u00f3crates de Cos\u00bb\n(1). Hip\u00f3crates ten\u00eda una actitud naturalista. Por ejemplo, en su tratado\n\u00abLa enfermedad sagrada\u00bb, establece que \u00abla epilepsia no es\ncausada por la posesi\u00f3n de esp\u00edritus malignos\u00bb (2), sino que invoca causas\nnaturales. Sin embargo, \u00abdebe tenerse en cuenta que esta actitud no\nsignificaba romper con la religi\u00f3n oficial griega\u00bb (3) ya que el mismo\ntratado aclara que las enfermedades est\u00e1n, en \u00faltima instancia, bajo el control\nde los dioses (4).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>La novedad que introduce la\nescuela de Hip\u00f3crates es que rompe con la idea de la enfermedad como posesi\u00f3n,\nidea muy difundida en las culturas arcaicas y en especial en Babilonia, donde\nse utilizaba el recurso del exorcismo (5).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>(*)\nEl presente art\u00edculo resume los conceptos vertidos por el autor en una\nconferencia dictada en la Universidad Nacional de La Plata, en abril de 1988.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>(**) M\u00e9dico legista. Prof. Adjunto de la C\u00e1tedra de Historia de la Medicina de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos\nAires.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>(1) As\u00faa Miguel de, \u00abEl \u00e1rbol de las ciencias\u00bb, Fondo de\nCultura Econ\u00f3mica, Bs. As., 1996, p. 21.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>(2) Idem, p. 22.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>(3) Loc. <\/em><em>Cit.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>(4) Cfr. Hull L., \u00abHistoria y filosof\u00eda de la ciencia\u00bb, Ariel,\nBarcelona, 1978, 4\u00b0 edici\u00f3n, p. 124.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>(5) En la \u00e9poca de Hip\u00f3crates coexist\u00eda con su escuela otra que era la\nmedicina sacerdotal o te\u00fargica. Aqu\u00ed nos referiremos solamente a la escuela\n\u00abm\u00e9dica\u00bb de Hip\u00f3crates.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>EL\nENSAYO DE REFUTACION<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El ensayo de refutaci\u00f3n es un escrito\nen el cual se plantea una idea o hip\u00f3tesis y se la intenta refutar, o demostrar\nsu falsedad, sobre la base de elementos de juicio l\u00f3gicos y\/o emp\u00edricos\ndesarrollados en el mismo. Un ejemplo t\u00edpico es aquel art\u00edculo en el cual se\nintenta refutar o \u2018rechazar\u2019 una hip\u00f3tesis nula mediante pruebas emp\u00edricas.<\/p>\n\n\n\n<p>Refutar\nno significa demostrar la verdad de una idea considerada falsa, sino demostrar\nla falsedad de una idea considerada verdadera. Algunos casos donde en alg\u00fan\nsentido puede aplicarse la idea de refutaci\u00f3n son los siguientes: a) May\u00e9utica:\nel m\u00e9todo socr\u00e1tico que obligaba al interlocutor a ir reconociendo gradualmente\nla falsedad de una opini\u00f3n tomada por cierta. b) Demostraci\u00f3n por el absurdo:\nutilizada t\u00edpicamente en matem\u00e1ticas, intenta demostrar la falsedad de un enunciado\n\u2018p\u2019 demostrando la verdad de su contradictorio \u2018no-p\u2019. Este procedimiento ha\nsido llamado \u2018indirecto\u2019 porque, en lugar de probar que un enunciado es\nverdadero en forma \u2018directa\u2019, intenta hacerlo demostrando la falsedad de su\ncontradictorio. c) Pruebas judiciales: en ciertos sistemas jur\u00eddicos se presume\nque el acusado es inocente, con lo cual la tarea del fiscal acusador consistir\u00e1\nen demostrar que la afirmaci\u00f3n \u2018el acusado es inocente\u2019 es falsa, es decir,\ndeber\u00e1 intentar refutarla.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero\nfuera del campo filos\u00f3fico, matem\u00e1tico o jur\u00eddico, en el territorio de las\nciencias f\u00e1cticas la refutaci\u00f3n tiene una larga historia que culmina con la\npropuesta popperiana seg\u00fan la cual la gran tarea del cient\u00edfico no es probar la\nverdad de la teor\u00eda sino su falsedad, procedimiento llamado entonces refutaci\u00f3n\no falsaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En\neste sentido, las hip\u00f3tesis refutadas tienen su utilidad, pues \u201cal eliminar\ncada una de las hip\u00f3tesis falsas, el investigador va estrechando el campo en el\ncual deber\u00e1 hallar una respuesta\u201d . Por otro lado, las hip\u00f3tesis confirmadas no\nson necesariamente verdaderas: simplemente, no se ha encontrado evidencia para\nrefutarla.<\/p>\n\n\n\n<p>En\nmuchas ocasiones, elegir refutar en vez de confirmar obedece a una cuesti\u00f3n m\u00e1s\npr\u00e1ctica: desde el punto de vista estad\u00edstico es mucho m\u00e1s f\u00e1cil intentar\nrefutar que confirmar.<\/p>\n\n\n\n<p>Un\nejemplo t\u00edpico de utilizaci\u00f3n de este procedimiento es el paper que se publica\nen una revista cient\u00edfica y donde el o los investigadores ponen a prueba su\nhip\u00f3tesis utilizando un procedimiento de refutaci\u00f3n desarrollado con\nherramientas estad\u00edsticas. Se trata de una exigencia metodol\u00f3gica habitual en\nlos casos de art\u00edculos cient\u00edficos y tesis de doctorado, aunque por su\ncomplejidad no suele ser requisito en evaluaciones acad\u00e9micas menores como las\nmonograf\u00edas que se piden durante una carrera de grado.<\/p>\n\n\n\n<p>Se\ntrata de un camino en cierta forma re\u00f1ido con el sentido com\u00fan. El sentido\ncom\u00fan nos dice, en efecto, que debemos tratar de probar la hip\u00f3tesis de\ninvestigaci\u00f3n, en vez de intentar refutar la hip\u00f3tesis opuesta (llamada\nhip\u00f3tesis nula). En otras palabras, es el que nos dice que debemos tratar de\nprobar que una droga es efectiva para una enfermedad, en vez de refutar la\nhip\u00f3tesis de que no es efectiva: \u201cla hip\u00f3tesis nula no siempre refleja las\nexpectativas del investigador en relaci\u00f3n con el resultado del experimento. Por\nlo general, se opone a la hip\u00f3tesis de investigaci\u00f3n, pero se la utiliza porque\nresulta m\u00e1s apropiada para la aplicaci\u00f3n de procedimientos estad\u00edsticos\u201d (2).<\/p>\n\n\n\n<p>No\nintentaremos aqu\u00ed explicar porqu\u00e9 resulta mejor refutar la hip\u00f3tesis opuesta\nque probar directamente la nuestra. De hecho entender esta cuesti\u00f3n no es nada\nf\u00e1cil. En su lugar, utilizaremos un sencillo ejemplo para dar cuenta en l\u00edneas\ngenerales de este proceso.<\/p>\n\n\n\n<p>Supongamos\nque queremos averiguar si una persona tiene poder de adivinaci\u00f3n, y para ello\ndise\u00f1amos un experimento donde le pedimos que diga si una moneda saldr\u00e1 cara o\nceca, antes de arrojarla nosotros. Decidimos realizar esta prueba 100 veces con\nla misma persona .Examinemos tres posibles resultados del experimento:<\/p>\n\n\n\n<p>1)\n<em>Acert\u00f3 en el 50% de los casos<\/em>.- Lo que pensamos aqu\u00ed es que esta persona\nno tiene poder de adivinaci\u00f3n, y que en los casos en que acert\u00f3, lo hizo por\nazar.<\/p>\n\n\n\n<p>2)\n<em>Acert\u00f3 en el 100% de los casos<\/em>.- Decididamente, esta persona tiene poder\nde adivinaci\u00f3n! Este resultado no puede explicarse por el simple azar .<\/p>\n\n\n\n<p>3)\n<em>Acert\u00f3 en el 75% de los casos<\/em>.- Ac\u00e1 se nos presenta un problema, porque\neste 75% se encuentra a mitad camino entre el 50% y el 100%. Nuestro dilema es,\nentonces, qu\u00e9 conclusi\u00f3n sacar: \u00bfla persona acert\u00f3 por azar o bien es realmente\nadivina?<\/p>\n\n\n\n<p>Todo\nel mundo estar\u00eda de acuerdo con las dos primeras conclusiones, pero no todos\nopinar\u00edan lo mismo en este tercer caso: tal vez para unos lectores el 75% de\naciertos no significa adivinaci\u00f3n, mientras que para otros lectores s\u00ed.\nNecesitamos, entonces, ponernos todos de acuerdo en base a un criterio \u00fanico,\nobjetivo y compartido .<\/p>\n\n\n\n<p>Supongamos\nahora que todos nos hemos puesto de acuerdo en considerar el 75% como el l\u00edmite\nentre el poder de adivinaci\u00f3n y el azar: si la persona acierta en un 75% o m\u00e1s\nde los casos, es adivina, y si no, acordaremos en que acert\u00f3 por azar.\nConsiderando este 75% y una muestra de tama\u00f1o fijo, se pueden plantear dos\nhip\u00f3tesis diferentes:<\/p>\n\n\n\n<p><em>La\nhip\u00f3tesis de investigaci\u00f3n<\/em>: \u201cla persona es adivina\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><em>La\nhip\u00f3tesis nula<\/em>: \u201cla persona no es adivina\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En\nprincipio, si la persona acierta en un 75% o m\u00e1s de las veces, aceptamos la\nhip\u00f3tesis de investigaci\u00f3n y rechazamos la hip\u00f3tesis nula (o al rev\u00e9s, si\nacierta en menos del 75% de las veces, rechazamos la hip\u00f3tesis de investigaci\u00f3n\ny aceptamos la hip\u00f3tesis nula).<\/p>\n\n\n\n<p>Sin\nembargo, aunque la decisi\u00f3n de aceptar la hip\u00f3tesis de investigaci\u00f3n y la\ndecisi\u00f3n de rechazar la nula son formalmente equivalentes (una implica la\notra), no lo son desde el punto de vista estad\u00edstico: como qued\u00f3 dicho, es m\u00e1s\nf\u00e1cil intentar el rechazo de la nula que la aceptaci\u00f3n directa de la hip\u00f3tesis\nde investigaci\u00f3n. Si la nula se rechaza, concluimos que no hay motivos para\ndesechar la hip\u00f3tesis de la investigaci\u00f3n, y si la nula no se rechaza,\nconcluiremos que no hay motivos para aceptar la hip\u00f3tesis de investigaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>No\npretendemos que este enrevesado juego de palabras aclare al lector el proceso\nestad\u00edstico de refutaci\u00f3n, pero bastar\u00e1 para darle alguna idea de su\ncomplejidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL TRABAJO&nbsp; CIENT\u00cdFICO USO DE T\u00cdTULOS Y SUBT\u00cdTULOS Iv\u00e1n Pizarro Los t\u00edtulos de un informe cient\u00edfico,al igual que los de un texto literario, son los anfitriones del lector, pausas para descansar, y la primera impresi\u00f3n que se lleva el lector sobre el escrito;pero, sobre todo, son los organizadores primarios de la informaci\u00f3n en tanto recursos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1346,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[27,29],"tags":[],"class_list":["post-1345","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-como-hacer-una-tesis","category-estilo-cientifico"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/contintaroja.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1345","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/contintaroja.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/contintaroja.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/contintaroja.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/contintaroja.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1345"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/contintaroja.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1345\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1349,"href":"http:\/\/contintaroja.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1345\/revisions\/1349"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/contintaroja.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1346"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/contintaroja.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1345"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/contintaroja.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1345"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/contintaroja.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1345"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}