Texto Argumentativo

Cotidianamente nos enfrentamos a situaciones de comunicación que involucran diversos grados de PERSUASIÓN o CONVENCIMIENTO expresados a través de la opinión. El repertorio de temas sobre los cuales se puede elaborar una opinión es amplísimo, como también lo es la variedad de posturas y perspectivas posibles dependiendo de cuán polémico sea el tema. De esta manera, en el diálogo cotidiano es posible encontrar modalidades argumentativas que van desde la propaganda política, la acción publicitaria hasta discusiones en torno al desempeño deportivo de un equipo o jugador.

Entenderemos la argumentación como “la operación discursiva orientada a influir sobre un público determinado” (Pérez, Vega: 2003), donde uno de los participantes de la situación de comunicación ofrece información convenza sobre un punto de vista, persuada a actuar de una determinada manera o fortalezca las convicciones existentes en el interlocutor. A partir de esta definición se desprenden dos acciones diferentes: PERSUADIR y CONVENCER.