Estilo Científico

 La redacción literaria tiene distintos propósitos. Los poetas expresan un sentimiento. Los cuentistas entretienen con una historia. Los ensayistas analizan un tema y tratan de convencernos sobre su punto de vista. Para alcanzar sus metas estos autores usan diversos recursos literarios, tales como la metáfora, el sentido figurado, el vocabulario, florido y el misterio.

 La redacción científica es muy distinta porque tiene un solo propósito: informar el resultado de una investigación. No queremos divertir, ni entristecer, ni tampoco educar al lector. Nuestra única meta es comunicar claramente el resultado de una investigación. Para escribir un buen artículo científico no hay que nacer con un don o con una habilidad creativa especial. La redacción científica es una destreza que puede aprender cualquier investigador que reúna estas tres cualidades:

    1. Tiene un buen dominio del idioma- es capaz de escribir oraciones lógicas y párrafos bien organizados. Usa con destreza los signos de puntuación para producir oraciones precisas, claras y concisas. Para el investigador joven ha pasado el tiempo cuando usar incorrectamente el idioma era meramente una broma.
    2. Entiende y aplica los tres pilares de la redacción científica: precisión, claridad y brevedad. Estos principios fundamentales se discuten en la próxima sección.
    3. Dedica suficiente tiempo a la planificación y revisión del manuscrito- el mismo empeño que se le dedica a la planificación y la ejecución de la investigación debe dedicársele a la redacción y la corrección del artículo.